Cada año millones de toneladas de plástico terminan en océanos, bosques y montañas. Entre ellos, los vasos y botellas de un solo uso son de los grandes culpables: tardan cientos de años en descomponerse y liberan microplásticos en el proceso.
Ventajas reales
- Reducción de residuos: cada uso evita un vaso desechable en un vertedero o en un ecosistema.
- Ahorro económico: muchas cafeterías descuentan si llevas tu taza.
- Mejor experiencia: el café se mantiene caliente horas y el agua fría en ruta.
- Coherencia: es difícil pedir conservación con un vaso de plástico en la mano.
Cómo elegir la tuya
Acero inoxidable de doble pared para frío intenso, tapa a rosca antiderrame para la mochila, y capacidad de 500–750 ml. En destinos árticos evita el plástico rígido: se vuelve frágil por debajo de cero.
En nuestros viajes
Todos los itinerarios llevan puntos de rellenado de agua y en la carta de bienvenida pedimos explícitamente traer botella y taza. En Islandia, Noruega y Nueva Zelanda el agua de grifo es excelente: comprar botellas ahí no tiene ningún sentido.


