Las auroras se forman en el hemisferio norte (boreales) y también en el sur (australes). Ambas son más visibles cuanto más cerca estás de los polos, y las australes se ven menos por la sencilla razón de que hay mucho menos tierra habitada bajo ellas.
El origen: el Sol
El Sol emite constantemente partículas cargadas —el viento solar—. Cuando hay actividad intensa, esa corriente llega a la Tierra y es desviada por el campo magnético del planeta hacia las regiones polares.
El choque: la atmósfera
Al entrar, esas partículas chocan con los gases de la alta atmósfera. El oxígeno excitado emite verde alrededor de los 100–150 km y rojo por encima de los 200 km; el nitrógeno aporta violetas y azules. El color no es un filtro: es química a 100 kilómetros de altura.
Cuándo y dónde verlas
- Temporada: de septiembre a abril, con noches largas y oscuras.
- Ubicación: dentro del óvalo auroral (Islandia, norte de Noruega, Laponia, Groenlandia).
- Condiciones: cielo despejado, luna baja y lejos de luces de ciudad.
- Paciencia: la mejor actividad suele llegar entre las 21:00 y las 02:00.
Ninguna agencia puede garantizar auroras, pero sí se puede maximizar la probabilidad: nuestros itinerarios se diseñan en temporada alta y con noches de caza dedicadas y flexibles según el pronóstico.

